Cuidamos Burgos retira en el centro sanitario cientos de anuncios de particulares que ofertan servicios ilegales de atención a los enfermos.

El cuidado de enfermos y dependientes es un campo abonado al empleo no regulado. Así, en los hospitales es habitual la presencia de personas que se ofrecen a realizar horas extraordinarias para las familias en  las habitaciones, principalmente por la noche, para sacarse un dinero en “b”, una intromisión contra la que poco pueden hacer las empresas que ofrecen estos servicios regulados. Sin embargo, en el HUBU la gota ha colmado el vaso pues, según denuncia Cuidamos Burgos, no sólo se permite la colocación de anuncios en las dependencias del centro sino que en los mismos se recurre al nombre de esta empresa para captar clientes.

La directora de Cuidamos Burgos, Silvia Caballero, y el personal de la empresa – que tiene sus oficinas en la galería comercial del HUBU – retiran periódicamente cajas llenas de anuncios colocados en los baños, salas de espera, corchos de los vestuarios… “Son gente de edad, muchos inmigrantes, que ofrecen servicios a 7 euros/hora cuando para nosotros es imposible bajar de 10, eso sí, con factura y todas las garantías laborales. Así, sólo trabajamos en Navidad, Semana Santa y verano, cuando no quiere nadie…”.

Hay departamentos del HUBU que prohíben expresamente a su personal de enfermería realizar este tipo de trabajos fuera de jornada, explica Caballero, pero hay otros que no, y la enfermera o el auxiliar se ofrecen cuando acaban su turno para sacarse un extra”. Asimismo, se “recomiendan” cuidadores en negro.

Cuidamos Burgos, con 45 trabajadores en plantilla, realizó una consulta ante la Inspección de Trabajo sobre estas prácticas y recibió como respuesta “que no pueden actuar si no cuentan con el nombre, los apellidos, el DNI y el horario y, además, no pueden acceder a una habitación”. En el HUBU es sabido que hay gente que trabaja “en exclusiva” cuidando enfermos en “b”: “Pueden llegar a 70 euros la noche y, si suman, pueden alcanzar perfectamente al salario mínimo interprofesional en un par de semanas, al que pueden añadir otras ayudas sociales por, supuestamente, no trabajar”.

En otros hospitales, como en San Juan de Dios, se prohíben expresamente estas prácticas y se informa a las familias de las empresas que prestan servicio de cuidados de enfermos. “Esta es nuestra pelea con Eficanza, pues si ven un anuncio nuestro en una planta “nos tira de las orejas” y en el caso de anuncios ilegales, ahí no llegan sus limpiadoras…”.